Indiemaster / Interview

Improvista #31. Pavvla

La cantautora y actriz catalana Paula Jornet se ha abierto tanto profesional como personalmente a Raquel Ruiz Diego para explicarle el proceso de creación en el que se encuentra con respecto a su próximo álbum: su segundo trabajo después de publicar en noviembre de 2016 ‘Creatures’.

Texto y foto: Laia Cerdán.

Pavvla (Paula Jornet) se encuentra en plena grabación de su nuevo proyecto musical, tiempo después de haber publicado su primer disco en el mercado, Creatures, en noviembre de 2016. Ambos trabajos se caracterizan por el estilo biográfico de sus letras. “Escribo lo que me pasa a  modo de diario. Creatures lo escribí entre los dieciséis y diecisiete años y más tarde me di cuenta de que me estaba despidiendo de mi adolescencia. Es por ello que creo que me volverá a suceder lo mismo con el próximo álbum”, cuenta la artista. Aún así, en sus canciones se esconde una parte ficticia de su propia realidad. “Tengo una imaginación muy grande y vivo cosas que seguramente no son para tanto”, añade la joven de 21 años.

No conoce lo que es el miedo escénico ya que desde pequeña se ha movido sobre las tablas en el teatro de Sant Cugat (Barcelona), su pueblo. Esto explica su pasión por la interpretación a la par que por la música y que para ella “todo lo que sea un escenario supone estar en casa”. Además, es consciente del vínculo que se crea en una actuación con el público hasta el punto en el que cree que “los que estamos en el escenario actuamos depende de lo que recibimos por parte de los asistentes”. “No tengo preferencias a la hora de tocar en un escenario, todo depende de mi estado de ánimo”, explica la sancugateña.

A pesar de su corta edad, la madurez y el conocimiento que tiene de sí misma se refleja en cualquiera de sus declaraciones artísticas. No obstante, estas cualidades se deben a épocas en las que ha sufrido alguna depresión. Un trastorno del estado de ánimo estigmatizado por la sociedad que nos rodea. “Creo que se tiene que hablar más del tema y  pedir ayuda porque no nacemos con las herramientas necesarias para superar algo así pero siempre se sale”, cuenta Jornet. También tiene claro que “todo sería muy diferente con una escuela que eduque emocionalmente y no solo intelectualmente”.