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Dead Can Dance, doble ceremonia en Barcelona

El mítico grupo de Lisa Gerrard y Brendan Perry celebrará 40 años de carrera el 20 y 21 de mayo en la Sala Barts de Barcelona.

Canta Lisa Gerrard y se abre el cielo sobre tu cabeza. No, mejor: canta Lisa Gerrard y se abre la tierra bajo tus pies. Mira, sabes qué, da igual: consensuemos que la voz de esta contralto, casi mezzo-soprano, induce al fenómeno sobrenatural. La vocalista australiana de Dead Can Dance es la única que le discute a Elisabeth Fraser de Cocteau Twins el honor de ser la voz más prodigiosa, el mascarón de proa, de la época dorada del célebre sello 4AD: su rango vocal va sobre el sueño flotando como un velero, hundida hasta los cabellos. Sí, cuando canta es el gemido del niño y la lengua rota del viejo a la vez.

Cualquier concierto de Dead Can Dance, por sí mismo, ya es un acontecimiento único, por poco o nada habitual. La carrera discontinua del grupo, jalonada de falsos finales y nuevos principios, de fundidos a negros y reapariciones, casi invita a pedir un deseo cada vez que Lisa Gerrard y Brendan Perry deciden volverse a juntar sobre el escenario. Pero, esta vez, la gira que recalará en la Sala Barts de Barcelona durante dos noches (20 y 21 de mayo) ya invita a sentirse parte de una ocasión especial desde el título: A Celebration. Life & Works 1980-2019.

Las entradas saldrán a la venta para público general a partir del viernes 7 de septiembre a las 11:00h a través de los canales habituales de Ticketmaster España: ticketmaster.es, puntos físicos de Fnac, Halcón Viajes y Viajes Carrefour, y por venta telefónica al 902.150.025.

A este festejo de 40 años de carrera están convidadas todas las músicas posibles de este planeta (pop gótico y canto gregoriano, folk celta y ambient, polirritmos africanos y darkwave, new age y mantras orientales, art rock y música clásica contemporánea…) para que juntas parezcan sonidos procedentes de otros mundos. Porque al final, el único denominador común de todas las músicas que convocan Dead Can Dance es tan irrefutable como absoluto: la belleza.

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