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Los discos destacados de noviembre

Del soul clásico y póstumo de Charles Bradley al rock alternativo caducado de los reunidos The Smashing Pumpkins, pasando por el dreampop vulnerable de Ex:RE, el proyecto en solitario de la Elena Tonra de Daughter, por el eclecticismo de The 1975 y la genialidad de Rosalía, aquí va una selección de los mejores discos publicados en noviembre de 2018.

(Foto de portada Ⓒ Pablo Luna Chao durante la actuación de Rosalía en el Sónar 2018)

Con la humilde intención de no dejarnos nada relevante en el tintero, repasamos algunos de los lanzamientos discográficos más destacados de julio, un mes especialmente tranquilo en este aspecto. Una selección que va desde las sonoridades étnicas de Dead Can Dance y el soul del desaparecido Charles Bradley al flamenco urbano de Rosalía o al pop electrónico de Pavvla, pasando por Ex:Re, el nuevo proyecto de Elena Torna, y por el discutible retorno de The Smashing Pumpkins. Sin olvidar la nueva lección de música de Damon Albarn, esta vez desde The Good, the Bad & the Queen, el brillante pop ecléctico de The 1975 o el mejor disco de Jeff Tweedy en toda la década.

Charles Bradley: Black Velvet

Un disco póstumo siempre tiene un extra de emoción; más si el fallecimiento es reciente; más aún si se trata de un artista de soul; y más todavía si el protagonista es Charles Bradley: el último milagro humano del género. Un tipo que vivió entre calamidades y desgracias, imitando a James Brown para malvivir, hasta que pasados los 60 años llamó a la puerta del sello Daptone Records y tuvo su oportunidad. Su amigo, colaborador, productor y mentor, Tommy “TNT” Brenneck, ha recuperado rarezas, caras b y grabaciones inéditas de Bradley para rendirle un último homenaje, y el resultado, con canciones como ‘I Feel a Change’ como bandera, pueden imaginarse que es estremecedor. Ojalá el soul clásico no haya muerto con Charles Bradley

 


Dead Can Dance: Dionysus

Hace años que Dead Can Dance no pertenecen a nuestro mundo, o a nuestro tiempo. Desde que volvieron a juntarse en 2011 su deriva étnica se ha convertido casi en su razón de ser y en su seña de identidad, continuando, seis años después de Anastasis, con la inmersión en la sonoridad de las culturas mediterráneas –y de próximo oriente– ancestrales. En dos actos y siete capítulos, Dionysus evoca lo sagrado y lo pagano, la leyenda y la historia, el culto y la magia de un pasado inspirador y exótico. Con un peso específico del apartado vocal bastante reducido, el álbum suena tribal, catedralicio e imperial a la vez, como recogiendo elementos interclasistas desde la Grecia prehelénica al Egipto en su máximo esplendor.

Dead Can Dance actuarán en Barcelona el 20 y 21 de mayo de 2019, con entradas agotadas.

 


Ex:Re: Ex:Re

Al tratar sobre una dolorosa ruptura, es comprensible que el disco más personal de Elena Tonra hasta la fecha se haya publicado fuera de los márgenes de Daughter. No obstante, nadie se extrañaría demasiado si lo hubieran firmado como banda ya que el estilo es fundamentalmente el mismo: canciones recogidas, emocionales y minimalistas, un elegante eco de dreampop vulnerable que se agazapa en un círculo de confort que, por momentos, podría poner de acuerdo a la Cat Power más desnuda y a los Cigarettes After Sex más heridos. Con ayuda de Fabian Prynn, Torna ha construido un relato triste y desolado pero que eleva esa extraña dignidad que hay a veces en la derrota. Canciones como ‘Crushing’, ‘New York’, ‘Romance’ o ‘Too Sad’ tienen la culpa.

 


Jeff Tweedy: WARM

Pese que guarda cerca de 20 álbumes en el zurrón, es posible que con WARM estemos ante uno de los trabajos más importantes de toda la carrera de Jeff Tweedy. La dinámica de interés decreciente que provocan los discos de Wilco se ha visto abruptamente interrumpida por la dulzura, inspiración y frescura que emana de este disco, el mejor que ha publicado Tweedy en toda la década. Como una pieza de artesanía rural americana, su grandeza reside en la sencillez –conectando en ocasiones (‘Let’s Go Rain’, por ejemplo) con los Beatles– y honestidad con la que se engarzan sus elementos. Grabado y producido por él mismo en The Loft, su estudio en Chicago, y con su hijo Spencer Tweedy, Glenn Kotche (Wilco, Kronos Quartet) y Tom Schick como colaboradores, WARM es la primera opción real de un post-Wilco.

 


Pavvla: Secretly Hoping You Catch Me Looking

Paula Jornet ha tardado justo dos años en dar continuidad a Creatures, su álbum de debut: dos años en los que ha ofrecido cerca de un centenar de conciertos, tarea que no le ha impedido ir componiendo las sedosas nueve canciones que conforman Secretly Hoping You Catch Me Looking. Con una producción –por parte de Aleix Iglesias– que rivaliza en importancia con la voz de Jornet mucho más que en su anterior entrega, el disco marca una clara evolución de la propuesta inicial de cantautora sad folky con arreglo electrónico tipo Daughter, a una con mucha más intención, provocadora y engalanada. No obstante, hay determinados pasajes melódicos vocales que son ya inconfundiblemente de Pavvla, y ese es un importante factor de éxito.

 


Rosalía: El Mal Querer

La media hora que cambiará para siempre la posición del castellano en el mainstream musical internacional. El Mal Querer, segundo disco de Rosalía tras Los Ángeles, es sencillamente extraordinario. Desde una teatralidad que emocionaría al mismísimo Lorca, la catalana ha construido un lenguaje poderoso, por la fascinación generacional y socialmente transversal que ha generado; arriesgado, por haber apostado con éxito por la alianza entre música urbana, el R&B, el pop artístico y el universo flamenco-gitano –no tanto el antiguo y dogmático como el más actual, de segunda o tercera generación–, explicando este último de manera brillante; tan sólido como gigantesco, y capaz de recuperar tradiciones y símbolos de una España que muchos, desde el republicanismo, el antifranquismo y la izquierda, consideramos ajenos y hostiles. Lo dicho: Rosalía es la Lorca del siglo XXI.

 


The 1975: A Brief Inquiry Into Online Relationships

Desde el “Robinho es el nuevo Pelé” no nos tragamos eso de X es el nuevo Y. Si desde NME quieren relacionar conceptualmente A Brief Inquiry Into Online Relationships con el OK Computer de Radiohead, sus motivos tendrán, pero son los suyos y no vamos a recoger aquí el guante. En primer lugar porque en su tercera entrega, los de Mánchester destacan, otra vez, por un extraordinario eclecticismo, recordando por momentos a Bon Iver, Phoenix, Two Door Cinema Club, The Killers, Moderat o Radiohead, y haciendo gala de ritmos urbanos y jazzísticos. Y en segundo, porque, a pesar de un análisis sociológico semejante al que hicieron Thom Yorke y compañía en 1997, se aprecia positivismo en el brillante colorido que lo envuelve todo. Aun así, DISCAZO.

The 1975 actuarán el próximo verano en el Mad Cool Festival y en el FIB, con entradas a la venta en Ticketmaster (Mad CoolFIB)

 


The Good, the Bad & the Queen: Merrie Land

Que nos perdonen los feligreses más puristas de David Bowie, pero parece que últimamente Damon Albarn se postula como su heredero mejor posicionado. Hace tiempo que su prolífico lenguaje trascendió el terreno de los humanos; pero ahora, tras actualizar sus principales proyectos (Blur en 2015, Gorillaz en 2017 y 2018, y el que nos compete ahora), se le puede considerar el compositor más fiable, lúcido y flexible del Reino Unido y de parte del mundo. Una eminencia, una voz autorizada, que en este caso reflexiona sobre el Brexit y el futuro de su país. Así, Merrie Land suena entre oscura y extrañamente idealista, y desorientador, apoyándose en una instrumentación variopinta y estrafalaria, y en un discurso impreciso pero ácido, mordaz y claramente crítico con el escenario socio-político inglés.

 


The Smashing Pumpkins: Shiny and Oh So Bright, Vol. 1 / LP: No Past. No Future. No Sun.

Si admitimos la idea de que Billy Corgan ha intentado construir las partituras de este nuevo disco como si fuera 1997, ¿por qué suenan tan artificiales? No puede achacarse al 25% de la formación original ausente (D’arcy Wretzky), pues el mismo síntoma asomaba ya aproximadamente desde Zeitgeist, hace más de una década, y el porcentaje era aún mayor. Con todo –y ese “todo” siempre es mucho con Corgan–, hay pequeñas reminiscencias de los The Smashing Pumpkins más en forma: de los de ‘Bullet with Butterfly Wings’ en ‘Solara’, por ejemplo, o de los de ‘Wound’ y ‘1979’ en ‘Silvery Sometimes (Ghosts)’. Que no van a volver los The Smashing Pumpkins de hace 20 años es obvio, ¿alguno de ustedes puede? Aun así, con la formación más cercana a la original desde 2001, será uno de los caramelos de la próxima temporada de festivales.

The Smashing Pumpkins actuarán este verano en el Mad Cool Festival, con entradas a la venta en Ticketmaster.

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