Música

Un año sin Avicii

El día 20 de abril es el aniversario de la muerte de Avicii, considerado uno de los mejores DJ de la historia de la música.

El 20 de abril de 2019 se cumple un año de la muerte del DJ sueco Tim Bergling, conocido artísticamente como Avicii, una de las mayores estrellas de la música dance electrónica.

Se hacía llamar así por el término ‘avici’, que en el budismo representa el nivel más bajo del infierno, en el cual las personas que han cometido pecados mayores pueden renacer.

Su familia comunicó que el artista tenía problemas con la vida y que no pudo más. Escribieron que Avicii realmente luchó y reflexionó sobre el significado de la vida y la felicidad pero no podía más, quería encontrar la paz. Esta declaración sugiere que finalmente se quitó la vida…

En 2016  se hizo un documental sobre la vida del artista: ‘Avicii: True Stories‘. En él se relata la entrada del artista en el mundo de la música electrónica y como esta empezó a petarlo a la vez que lo hizo Avicii.

Creció y vivió en Estocolmo hasta que tuvo 19 años, y ya desde pequeño sabía que quería hacer algo creativo en su vida. Se descargó un editor de audio y empezó a jugar con él. Al principio simplemente intentaba copiar los sonidos de otros, y a partir de ahí comenzó a improvisar. Se pasaba horas componiendo hasta que la música para él era perfecta. Empezó a mandar sus demos a blogs y fue ahí donde Laidback Luke, DJ y productor filipino-neerlandés, le descubrió.

A partir de 2008 empezó a actuar con Ash Pournouri como manager, que no quería convertirlo en DJ sino en un artista. Empezó haciendo remix a grandes músicos, piezas que hasta a David Guetta dejaron impactados. Avicii tenía mucho talento y los grandes DJ lo reconocían. Desarrolló su propio estilo y lo reflejó en Bromance, la primera canción que captó la atención comercial. Pero sin duda el éxito que le le hizo despegar fue Levels.

Para Avicii los primeros 5 años fueron geniales, su despegue y su dedicación total le hicieron ir a muerte. La primera vez que fue cabeza de cartel compartió escenario con Madonna. A partir de ahí la fama subió como la espuma. Todas las actuaciones eran una fiesta, era algo inimaginable para él, así cada noche de la semana.

EL siguiente éxito del artista fue Wake Me Up. Avicii tenía muy claro qué le gustaba y qué no, en tan solo una noche ya tenían la canción y en 2013 se volvió un éxito mundial.

Avicii era muy tímido y reservado, y en el mundo del alcohol descubrió que se sentía menos presionado, por lo que antes de cada concierto se tomaba un par de copas. Esto fue lo que seguramente le llevó a tener una fuerte pancreatitis, que le hizo permanecer un tiempo en el hospital y suspender varios conciertos. Pese a su enfermedad, continuó con la gira. Al final perseguía una felicidad con la que no se sentía identificado, y la presión, el ritmo tan elevado de conciertos y sus dolores de estómago le acabaron quemando.

La música house/dance empezo a petarlo a la vez que lo hizo Avicii. Fue mucho curro y muchas giras que iba aguantando, y se sentía presionado con cumplir lo que había dicho que iba a hacer. Al final su apéndice y vesícula no pudieron aguantar más (reventaron) y tuvieron que operarle. El dolor no fue solo durante el tiempo que estuvo en el hospital sino que perduraba cada vez durante más tiempo. La medicación le daba ansiedad. Aun así, empezó a ir de gira de nuevo aunque lo mejor para él hubiese sido parar durante unos meses para recuperarse de la enfermedad y el estrés.

Hubo un punto en el que dejó de disfrutar las giras. Nunca perdió su pasión por la música, era a lo que siempre podía recurrir. Pese a que se cuidaba su cuerpo seguía encontrándose mal, y pero siempre continuaba habiendo shows que no le dejaban descansar.

En 2015 seguía de gira a la vez que componía su segundo álbum. Aunque para él cada vez era más duro actuar, había momentos en las actuaciones donde la música le daba auténtica felicidad.  Al final sentía que siempre estaba de gira, solo tenía un par de semanas libres y estuvo viviendo en esta situación durante 8 años. Ya no sentía que su casa fuera su hogar, y llegó un momento en el que todo era demasiado, en el que ya no era él mismo. Finalmente el verano de 2015 sacó su segundo álbum, y decidió cancelar todos los shows de los 8 meses que venían.

Se tomó un tiempo de descanso, para relajarse y centrarse en la música componiendo su tercer álbum, del cual siguieron saliendo exitazos como Without You.

Tras este descanso Avicii volvió a los escenarios, pero el estrés continuaba ahí, seguía sin gustarle… Así que decidió dejarlo. En 2016 anunció su retirada, conmocionando al mundo entero. Aun así se comprometió a acabar los conciertos que ya había programados. Le quedaba un verano de gira, que culminó con el concierto en Ushuaïa, Ibiza. Un concierto que fue épico.

Algo que nos sorprende es que un artista de esta talla se ponga nervioso después de haber hecho más de 800 conciertos, ¿no? Pero no podemos ponernos en su piel. Los que vivieron junto a él sus bajones y subidas entienden por lo que pasó Avicii. Cuando se retiró se centró en buscarse a sí mismo. Una búsqueda con un trágico final, que acabó conmocionando al mundo de la música.

Descansa en paz Avicii. Siempre serás eterno. 

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