Indiemaster / Review

Los discos destacados de marzo

Del indie renacido en manos de Sasami, Hand Habits o Stella Donnelly al regreso de ases de la electrónica como Apparat y The Cinematic Orchestra, pasando por el boceto de R&B de Solange y la nueva reina del pop tétrico, Billie Eilish, aquí va una selección de los mejores discos publicados en marzo de 2019.

Con la humilde intención de no dejarnos nada relevante en el tintero, repasamos algunos de los lanzamientos discográficos más destacados de marzo. Una selección que va desde el eclecticismo de Nilüfer Yanya y la síntesis de Oso Leone al trabajo conjunto de Karen O y Danger Mouse, pasando por las múltiples propuestas indie de Hand Habits, Sasami, Stella Donnelly y demás, y por el afrobeat incombustible de Ibibio Sound Machine.


Hand Habits: Placeholder

Meg Duffy –persona de género no binario– ha formado parte de la banda de Kevin Morby y, entre otros, ha participado en el último disco de The War on Drugs, concretamente en el solo de ‘Holding On’. Pero ya es pasado. Su proyecto personal, Hand Habits, ha eclosionado definitivamente en este su segundo capítulo, placeholder: un remanso de paz indie-folky lo-fi, sedante, delicado, a medio camino entre Low, Aldous Harding y Cigarettes After Sex, donde destacan piezas como ‘pacify’, ‘yr heart [reprise]’, ‘what’s the use’ o ‘what lovers do’. Un ejercicio lírico de exculpación con el que nos demuestra que, a veces, se puede estar a medio camino de dos putos y hacer el amor con ambos.


Solange: When I Get Home

Está claro que Solange no es de las que abren vías de escalada para quienes vengan detrás. Su particular versión del pop y el R&B no busca crear escuela ni patrones de consumo masivo. Y eso es precisamente lo que nos gusta de ella. La deconstrucción es total (o casi, Tirzah va aún más lejos): fragmentación casi de mixtape, canciones cortas, ausencia de singles, más reiterativo que melódico; un boceto con vida, un ensayo teórico inacabado. Con una producción deliciosa, colaboraciones de excepción, guiños a lo urbano y acento jazzy por todas partes, When I Get Home es una muy digna continuación de A Seat at the Table, la gran obra maestra de la tejana. La suya, desde luego, es su propia vía: ni mirará hacia abajo ni nadie la seguirá.


Stella Donnelly: Beware of the Dogs

Uno de los mayores motores del nuevo indie se mueve con combustible feminista. Toda una nueva generación de artistas, femeninas en su mayoría, están revitalizando el género en todo el mundo con un discurso nuevo; y la australiana Stella Donnelly es una de sus más brillantes exponentes. Del sonido crudo y desnudo de su EP Thrush Mental, Donnelly ha evolucionado hacia instrumentaciones más envolventes y soleadas, construyendo un manifiesto sólido y fresco contra el machismo, sin odio alguno y con centenares de versos muy certeros. Si escuchando canciones como ‘Season’s Greetings’, ‘Tricks’ o ‘Beware of the Dogs’ no se tiene fe en el presente y futuro del indie, no sé qué más podría infundírnosla.


Sasami: Sasami

La californiana Sasami Ashworth es solo la última de, al menos, una docena de nuevas propuestas de indie-rock que deberían hacernos creer que el género vive, frente a lo que pueda pensarse, una gran momento. Su álbum de debut tiene de todo: canciones suaves folky de habitación (‘I Was a Window’), rock alternativo oscuro y guitarrero (‘Pacify My Heart’, ‘Callous’), rémoras del pop alternativo de Stereolab (‘Not The Time’, ‘Morning Comes’, ‘Jealousy’) y hasta un cierre dreampopero. Un discurso basado en los sintes y en las guitarras, dando como resultado ambientaciones complejas construidas a base de múltiples capas. Asusta pensar en lo enorme de su personalidad musical siendo este su álbum de debut…


The Cinematic Orchestra: To Believe

Con tan solo cuatro discos –más un par de BSOs y un Late Night Tales– en 20 años, The Cinematic Orchestra son una referencia indiscutible. ¿De qué exactamente? Pues de un espacio sonoro, muy cuidado y orquestal, en que confluyen el downtempo, el nu jazz y la electrónica, lo que otrora fueron el trip-hop y el acid-jazz. 12 años después de su último álbum, el colectivo inglés, uno de esos nombres que ha hecho grande al sello Ninja Tune, vuelve como si no hubiera pasado el tiempo para seguir deslumbrándonos con su calidez y con esos largos desarrollos que nos conducen por parajes mágicos y asombrosos. Pero si solo tienen 10 minutos, adéntrense en ‘A Caged Bird/Imitations of Life’ de la mano (de la voz) de Roots Manuva. Querrán tomarse la hora entera.


Karen O: Lux Prima

De alguien con la actitud punki(glam) que ha demostrado Karen O como vocalista al frente de Yeah Yeah Yeahs, no esperábamos un trabajo tan depurado, fino y elegante, tan extraordinariamente bien producido ni tan teatral –tan hollywoodiense, para entendernos– como el que ha perpetrado con el inagotable Danger Mouse (ganador de seis Grammys, creador de The Grey Album, miembro de Gnarls Barkley y Broken Bells, y productor de Gorillaz, The Black Keys, Red Hot Chili Peppers, The Good, the Bad & the Queen, etc.). A través de pasajes sinuosos, casi triphoperos (‘Ministry’, ‘Drown’), riscos feministas (‘Woman’, ‘Redeemer’) y territorios pasionales (‘Leopard’s Tongue’), Lux Prima podría transformar cualquier sueño que tengas en un anuncio de perfume caro.


Apparat: LP5

Los ocho años que ha tardado Sascha Ring en volver a coger las riendas de Apparat, han sido los años de apogeo de Moderat; y dado su peso a nivel ambiental, melódico y por supuesto vocal en el trío, no hemos echado especialmente de menos su proyecto más personal. Hasta que ha presentado LP5. Ahora lo que no echamos de menos es el motor rítmico siempre encendido que proporcionaban Modeselektor a Moderat. Sin ellos en la ecuación, recuperamos las atmósferas dilatadas, los mantos cálidos de sintes ondeando libres y la espacialidad en el sentido más mágico. Claro que hay cortes que podrían ser de Moderat –‘DAWAN’, ‘HEROIST’, ‘CARONTE’–, pero es su faceta más ambiental la que convierte este disco en un glorioso regreso.


Ibibio Sound Machine: Doko Mien (Tell Me)

Una mezcla absolutamente explosiva: afrobeat, disco, funk y producción electrónica. La respuesta negra-también-londinense a Jungle. En su segunda entrega desde Merge Records (tercera en total), este colectivo formado por miembros de orígenes muy dispares (Nigeria, Ghana, Trinidad, Inglaterra, Brasil, Australia) desprende un sonido magnético, extremadamente bailongo y un poquito marrano de raíz africana, pero movido con la impaciencia sucia del motorik. Riqueza instrumental a borbotones, ritmo incansable y espíritu afro, en uno de los discos más sorprendentes de la temporada. Cuidado con ‘Wanna Come Down’, ‘Tell Me (Doko Mien)’ y ‘She Work Very Hard’: su picadura es terriblemente venenosa.


Nilüfer Yanya: Miss Universe

Nilüfer Yanya define musicalmente nuestra era. ¡Y es una era fascinante! En ella las fronteras estilísticas han dejado de tener sentido y los genios afloran desde cualquier rincón de internet. Decir que esta veinteañera londinense hace malabares en su debut con el indie-poprock, el soul y las influencias poperas y jazzísticas, sería quedarse muy corto. Su talento es música universal, clarividente en ‘Paralysed’, desbordante en ‘In Your Head’ o ‘Angels’, sutil, sinuoso y elegante en ‘Paradise’, extravagante y synthpopero en ‘Heat Rises’, bailable en ‘Baby Blu’ y casi completamente desnudo en ‘Monsters Under the Bed’. De ascendencia turca, irlandesa y sajona, y con formación como pianista y guitarrista, Nilüfer Yanya es, sin duda, una de las mejores noticias de 2019.


Oso Leone: Gallery Love

Seis años han tardado los mallorquines Oso Leone en dar continuidad a su genial Mokragora, uno de los discos más fascinante de la década a nivel nacional. Su sonido, tras un proceso de dos largos años de composición en una casa en la Serra de Tramuntana de Mallorca, y una fase aún más larga de negociación con su nuevo sello, el inglés Apollo Records, ha cambiado pero no en lo esencial. El minialismo, la sutileza ambiental y la sensualidad de las voces siguen siendo clave en su fórmula, pero sus texturas se han sintetizado un poco, llegando a coquetear con una suerte de R&B ambiental (‘Virtual U’, ‘Best in You’) sin abandonar el trazo folky naturalista que conecta con su anterior obra (‘Vernal Pools’, ‘A Pale Blue Dot’).


Billie Eilish: When We All Fall Asleep, Where Do We Go?

¿Recuerdan el gol de vaselina de Messi al Albacete el día que debutó en Liga a una edad insultantemente corta? Pues When We All Fall Asleep, Where Do We Go? es su correspondiente en música. Todas las alarmas y radares han estallado ante el advenimiento de la nueva reina del pop, que puede adoptar formas más urbanas, tétricas y subterráneas (‘bad guy’, ‘you should see me in a crown’, ‘bury a friend’), de blancas baladas clásicas (‘when the party’s over’ y las tres últimas) o de inspiración negra soulera (‘xanny’, ‘wish you were gay’) sintética o incluso minimalista. Traduciendo a toda una nueva generación de adolescentes post-millennials, Billie Eilish derriba cualquier frontera estilística y, además, ha logrado que el pop alternativo y el mainstream estén más cerca que nunca.

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