Indiemaster

Los 10 mejores discos nacionales de 2019

No todos los años un disco concebido en nuestro país, por un/a artista nacional, se cuela en las listas internacionales de lo mejor del año, como ocurrió en 2018 con El Mal Querer de Rosalía. Aun así, la buena salud que posee nuestra industria musical se refleja en una nueva y variada cosecha de álbumes, y en artistas y bandas debutantes que tienen mucho que ofrecer de cara al futuro. Y con la intención de no olvidar ni obviar nada, aquí va una humilde clasificación de los mejores álbumes de 2019 a nivel nacional en función de los votos de todxs aquellxs que hacemos posible Indiemaster.


10. Cupido: Préstame un Sentimiento

Autodenominada como boyband y como el primer supergrupo post-trap nacional, la unión de la banda de pop canaria Astra y el trapero catalán Pimp Flaco se ha convertido en toda una sensación. Puede que Cupido, como bien dice Yeray S. Iborra en Mondosonoro, hagan poco más que un “pop ochentero con autotune”, que la dialéctica trapera brille por su ausencia en favor de un tono pop abierto y con constantes lluvias de purpurina; pero lo que es indudable es que han conectado con un público joven y sediento de confluencias amistosas y accesibles como esta. En cualquier caso, parece más viable como método de acercamiento del público pop al trap que no como concesión del trap al pop.


9. Manel: Per la bona gent

La capacidad de reinventarse que tienen Manel es extraordinaria. En apenas diez años se han alejado del prototipo de folk costumbrista franco-catalán rollo chanson, de bucólico ukelele, para ampliar enormemente su mirilla estilística. De la sintetización y el coqueteo con la electrónica registrados en Jo Competeixo, hemos llegado con Per la bona gent a un punto elevado de eclecticismo que, sin embargo, no deja de ser un catálogo de trajes distintos con los que disfrazar sus canciones. Porque sigue imperando eso: la canción. La titular, en colaboración con la legendaria Maria del Mar Bonet, da buena muestra de lo camaleónicos que se han vuelto los catalanes.


8. Novedades Carminha: Ultraligero

Tras más de diez años de trayectoria, nada tenía que demostrar Novedades Carminha para ser considerada una de las bandas más sólidas y estimulantes del panorama rockero nacional, pero han vuelto a hacerlo. Su inclinación natural por el baile les hace amistarse con todo tipo de influencias, cada vez con más seguridad e inspiración. Aquí, coqueteando con el funk, el rock electrónico, la cumbia e incluso con el rap, los gallegos afincados en Madrid vuelven a demostrar que la versatilidad extrema no siempre está reñida con tener una personalidad magnética a prueba de bombas.


7. CARLA: Kill a Feeling

n una familia de eminentes exploradores de sonido como es la Serrat, Carla no iba a ser una excepción. Tres años después de presentar un debut claramente enmarcado en el synthpop, la pequeña de la saga vigitana vuelve ahora con un trabajo que explora el lado más clubber de su propuesta electrónica pop. Inspirada en ases como Caribou o Jamie xx, Carla no renuncia a cubrirlo todo con su voz suave, reservando espacios melódicos que beben del ambiente onírico. Con participación activa de su hermano Toni a la percusión y circunstancialmente de Joana en ‘Fire’, podríamos hablar de consolidación de la fórmula de Carla si no fuera porque, siendo quien es, esperamos otros horizontes nuevos en su próxima aventura.


6. Honolulu: Honolulu

El álbum de debut homónimo de Lea y Quentin Mevel, la fraternal pareja francesa (aunque afincada en Barcelona) que hay tras Honolulu, es una delicada joya que merece la pena desenvolver con tiempo y mimo. Publicado por el prestigioso sello catalán Foehn Records, Honolulu presenta un sonido eminentemente cercano al dreampop de Beach House, solo que con un acabado más artesanal y palpable. Las nueve piezas que conforman el disco se necesitan entre sí y dibujan un espacio seguro y confortable, cálido y envolvente, a base de guitarras de cristal, bajo y teclado; pero sobre todo apuntalado con la almibarada y afilada voz de Lea, el único elemento capaz de estirar, que no romper, la burbuja que construyen a su alrededor. En palabras de Jenesasipop, “los próximos héroes del dreampop”.


5. La Bien Querida: Brujería

En un disco en que cada canción se corresponde con un hechizo, el propio conjunto deriva en una especie de encantamiento donde la sinceridad, el romanticismo, los amores rotos, la esperanza, la pena y la dulzura conforman un todo irresistible. Ana Fernández-Villaverde, en su sexta entrega, puede competir en la liga del pop nacional, pero aportando algo más que tópicos del corazón. Desde el fondo shoegaze de la genial ‘Morderte’ al arrebato ochentero de ‘¿Qué?’, en colaboración con Diego Ibánez de Carolina Durante, pasando por los potentes dúos con Jota de Los Planetas (‘Déjame Entrar’, ‘Domingo Escarlata’), La Bien Querida consigue el prefecto equilibrio entre sencillez, plasmada en su voz prístina, y un cuidado especial por los detalles.


4. Oso Leone: Gallery Love

Seis años han tardado los mallorquines Oso Leone en dar continuidad a su genial Mokragora, uno de los discos más fascinante de la década a nivel nacional. Su sonido, tras un proceso de dos largos años de composición en una casa en la Serra de Tramuntana de Mallorca, y una fase aún más larga de negociación con su nuevo sello, el inglés Apollo Records, ha cambiado pero no en lo esencial. El minialismo, la sutileza ambiental y la sensualidad de las voces siguen siendo clave en su fórmula, pero sus texturas se han sintetizado un poco, llegando a coquetear con una suerte de R&B ambiental (‘Virtual U’, ‘Best in You’) sin abandonar el trazo folky naturalista que conecta con su anterior obra (‘Vernal Pools’, ‘A Pale Blue Dot’).


3. Carolina Durante: Carolina Durante

Al fenómeno Carolina Durante no hay que buscarle demasiada explicación científica. Es más, si todavía no has entrado exultante en su rollo, posiblemente no lo harás nunca. Puede ser por edad, por contexto social o simplemente por gusto: no es para todos los públicos. Ahora bien, público tienen para rato: el boca a boca ha funcionado como no se recordaba en años y se están comiendo la escena. A base de fogosidad proto-punk yeyé, espontaneidad y costumbrismo universitario, los madrileños representan hoy en día la vertiente más gamberra, descarada y callejera del nuevo starsystem indie: una ventisca de realidad post-crisis necesaria para volver a excitar a toda una nueva generación de jóvenes con el poder inmortal de las guitarras. Porque no todo lo que triunfa ahora es trap y música urbana.


2. Elena Setién: Another Kind Of Revolution

¿Dónde está la frontera entre nacional e internacional si hablamos de Elena Setién? Tras 20 años viviendo en el extranjero (fundamentalmente en Dinamarca) y empapada de una identidad musical nórdica, volvió en 2015 a su Donostia natal para continuar en solitario con su carrera, cuyo segundo capítulo, Another Kind Of Revolution, ha visto la luz con licencia Thrill Jockey, el prestigioso sello de Chicago. En él Setién toca cada instrumento que oímos, revistiendo cálidamente un conjunto bien cohesionado de melodías mágicas. El resultado es una suerte de dream-folk íntimo pero expansivo, cuyos mejores ejemplos son ‘The Wheel Thet Drives You’, la homónima ‘Another Kind Of Revolution’, ‘Old Jamie’, ‘Down The Meadow’ o la final ‘She Was So Fair’, donde colabora Steve Gunn a la guitarra. Música sin denominación de origen, pero con alma del norte.


1. Derby Motoreta’s Burrito Kachimba: Derby Motoreta’s Burrito Kachimba

Cuando Primavera Sound inventa una etiqueta nueva para ti, la llamada kinkidelia, intuyes que estás haciendo algo bien. Luego El Segell del Primavera edita tu álbum de debut junto con Universal, y el público ya debería sentirse bastante aludido. El caso es que al entrar en su órbita, que gira a toda velocidad rebosante de fuzz, descubres que el sexteto sevillano hace honor a sus raíces tirando de actitud rock aflamencada andaluza, dándole un buen revolcón psicodélico, subiendo y bajando por escalas guitarreras imposibles que nada tienen que envidiar a las de King Gizzard & The Wizard Lizard. El viaje propuesto no será el más convencional, pero indudablemente resulta alucinante.

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